Sanidad y manejo
Prevención de mastitis: qué controla una buena rutina de ordeñe
Equipo Nazca · 2 de agosto de 2026 · 4 min de lectura

La mastitis es una inflamación de la glándula mamaria, generalmente asociada con el ingreso de microorganismos a través del canal del pezón. Puede presentarse de manera clínica, con cambios visibles en la leche o en la ubre, o de forma subclínica, sin signos evidentes pero con aumento del recuento de células somáticas y pérdida de producción.
No existe una única medida que elimine el problema. Su prevención depende de la higiene del ambiente, la salud de los pezones, el funcionamiento del equipo y, especialmente, de una rutina de ordeñe consistente.
Estos son cinco puntos centrales que toda rutina debería controlar.
1. Despunte y observación de los primeros chorros
El despunte consiste en extraer manualmente algunos chorros de cada pezón antes de colocar la unidad de ordeñe.
Cumple dos funciones importantes:
- Permite observar cambios como grumos, coágulos, aspecto acuoso o coloración anormal.
- Estimula la bajada de la leche.
La estimulación adecuada ayuda a que la leche esté disponible cuando se coloca la unidad. Si el equipo se conecta antes de que ocurra una buena bajada, puede aumentar el tiempo de ordeñe y producir una mayor exigencia sobre los pezones.
El despunte debe hacerse de manera higiénica y evitando que los primeros chorros contaminen las manos, los guantes u otras superficies.
2. Aplicación del pre-dip
El pre-dip es un desinfectante utilizado antes del ordeñe para reducir la carga bacteriana sobre la piel del pezón.
Para que funcione correctamente debe:
- Cubrir completamente cada pezón.
- Entrar en contacto directo con la piel.
- Permanecer durante el tiempo indicado en la etiqueta.
- Aplicarse sobre pezones sin acumulaciones importantes de barro, estiércol o materia orgánica.
Como referencia general, numerosos protocolos utilizan un tiempo de contacto cercano a los 30 segundos, aunque siempre deben respetarse las instrucciones específicas del producto.
Aplicarlo rápidamente y retirarlo de inmediato reduce su eficacia.
3. Secado completo con material individual
Después del tiempo de contacto, los pezones deben secarse antes de colocar la unidad.
La meta es conectar el equipo sobre pezones:
- Limpios.
- Secos.
- Correctamente estimulados.
El secado ayuda a retirar suciedad y restos del producto aplicado. Debe utilizarse una toalla individual descartable o una toalla limpia por vaca. Compartir paños entre animales puede favorecer la transmisión de microorganismos.
No conviene colocar la unidad sobre pezones mojados, ya que los líquidos pueden desplazarse hacia el extremo del pezón y transportar contaminación.
4. Colocación y funcionamiento correcto de la unidad
El tiempo entre el inicio de la estimulación y la colocación del equipo influye en la eficiencia del ordeñe. Como orientación, la Universidad de Minnesota señala un intervalo de preparación de aproximadamente 60 a 120 segundos, aunque cada establecimiento debe ajustar su rutina al tipo de sala y frecuencia de ordeñe.
Durante el ordeñe es importante controlar:
- Entrada de aire.
- Caídas o deslizamientos de pezoneras.
- Sobreordeñe.
- Estado de las pezoneras.
- Nivel de vacío y pulsación.
- Colocación equilibrada de la unidad.
Las pezoneras deterioradas o utilizadas más allá de la recomendación del fabricante pueden perder elasticidad, dificultar el ordeñe y acumular residuos. La frecuencia de recambio no debe definirse solamente por calendario: debe considerar las recomendaciones del fabricante, el número de ordeñes y el estado físico del material.
5. Sellado postordeñe
Luego de retirar la unidad, debe aplicarse el producto postordeñe cubriendo de forma completa cada pezón.
El post-dip reduce la contaminación presente sobre la piel después del ordeñe, cuando el canal del pezón todavía no ha recuperado completamente su función de barrera. La cobertura debe ser uniforme y alcanzar toda la superficie que estuvo en contacto con la pezonera.
También es recomendable mantener a las vacas de pie aproximadamente 30 minutos después del ordeñe, por ejemplo ofreciéndoles alimento fresco. Esto ayuda a evitar que se acuesten inmediatamente sobre superficies potencialmente contaminadas mientras el canal del pezón termina de cerrarse y el producto se seca.


